Sabemos como ayudarte
¿Qué es una Intolerancia?
Una intolerancia alimentaria consiste en una reacción que tiene nuestro metabolismo cuando ingerimos determinados alimentos o incluso componentes de esos alimentos que nos provocan ese efecto.
La reacción de una intolerancia alimentaria es adversa y puede presentarse con distintos síntomas.
¿Quién las sufre?
Cualquier persona que no puede digerir o asimilar correctamente ciertos alimentos debido a déficits enzimáticos o problemas de metabolismo.
Causas:
Las intolerancias alimentarias se deben principalmente a la deficiencia o mal funcionamiento de enzimas digestivas, lo que impide la correcta digestión de ciertos componentes de los alimentos como azúcares (lactosa, fructosa), o a la mala absorción de nutrientes. Otras causas incluyen daños en el intestino, factores genéticos, disbiosis intestinal (desequilibrio de la microbiota), reacciones a aditivos alimentarios y, en menor medida, factores psicológicos o ambientales.
Síntomas:
Cuando una persona sufre intolerancia alimenticia por ciertos alimentos o sus componentes, significa que su organismo no puede digerirlos correctamente. En consecuencia, se irrita el sistema digestivo y se pueden sufrir distintos síntomas.
Algunos de los más frecuentes asociados a la intolerancia alimentaria son los siguientes:
• Diarrea.
• Dolores de cabeza.
• Dolores de estómago.
• Fatiga crónica.
• Gases.
• Inflamación de articulaciones.
• Irritabilidad.
• Náuseas.
• Nerviosismo.
• Problemas en la piel.
• Retortijones abdominales.
• Sobrepeso.
¿Cómo se trata una Intolerancia Alimentaria?
El tratamiento de intolerancias alimentarias es delicado y complejo por múltiples factores. El primero de ellos consiste en la dificultad que existe para detectar qué alimentos efectivamente no son tolerados por el organismo.
En el caso de que detectemos dónde está el problema, podemos encontrarnos con dos situaciones diferentes.
Intolerancia alimentaria transitoria
Por un lado, es posible que tengamos una intolerancia alimentaria transitoria. Se trata de aquellas situaciones de intolerancia en las que está motivada por un agente concreto. Es frecuente, por ejemplo, que tras ingerir antibióticos muy agresivos, se dañe la flora intestinal, lo que afecta a la producción de enzimas digestivos y, en consecuencia, genera intolerancia a ciertos alimentos.
Cuando conseguimos restaurar la flora intestinal, nuestro organismo vuelve a tolerar sin inconveniente estos alimentos y, por tanto, podemos dar por extinguida la intolerancia.
Un tratamiento de nutrición y dietética, enfocado también a restaurar la flora intestinal, puede ayudarnos a recuperar el correcto funcionamiento de nuestro metabolismo.
Intolerancia alimentaria crónica
Sin embargo, también existen intolerancias crónicas. Estas son aquellas que padecen los pacientes que han dejado de producir enzimas digestivas para la digestión de ciertos alimentos o sus componentes.
En estos casos no existe un tratamiento que nos permita recuperar la producción de estas enzimas digestivas. La mejor forma de afrontar este problema es evitando los alimentos que nos provocan tal reacción o los componentes exactos que motivan los síntomas correspondientes.
Estas son las intolerancias más conocidas:
• Intolerancia a la lactosa: Una de las intolerancias más frecuentes, relacionada con un tipo de azúcar que está en la leche.
• Intolerancia al gluten: Intolerancia relacionada con la proteína de gluten presente sobre todo en algunos cereales. Se le identifica como celiaquía y los pacientes que la sufren son celíacos. Aproximadamente un 1% de la población tiene esta intolerancia.
• Intolerancia al huevo: Intolerancia hacia cualquier alimento que lleve huevo o trazas de huevo. El problema de esta afección es la dificultad de identificar productos con estos componentes, ya que hay muchos alimentos que los contienen.
• Intolerancia a la fructosa: Intolerancia relacionada con este azúcar simple, presente sobre todo en las frutas.
Otras intolerancias pueden ser:
Carnes, especias, féculas, frutas, frutos secos, hortalizas, pescados, mariscos, verduras...
Diferencia entre intolerancia alimentaria y alergia alimentaria
Uno de los problemas que encontramos al intentar diagnosticar una intolerancia alimentaria es que no siempre es fácil diferenciarla de una alergia alimentaria, cuando son dos cosas completamente diferentes.
La intolerancia alimentaria consiste en la reacción del organismo por la incapacidad de procesamiento o digestión de ciertos alimentos o sus componentes. Sin embargo, la alergia se produce cuando el organismo identifica alguno de estos componentes como una amenaza y, en consecuencia, desencadena un proceso inflamatorio, este proceso provoca al mismo tiempo distintos efectos, desde enrojecimiento hasta erupciones, inflamación de partes del cuerpo, problemas respiratorios o incluso reacciones graves que pueden poner en peligro la vida del paciente.
Identificar los distintos síntomas de un proceso u otro, puede ayudarnos a distinguir entre intolerancia alimentaria y alergia alimentaria. Pero también el tiempo de reacción puede hacer de indicativo claro.
Los síntomas de una reacción alérgica son inmediatos. Además, con identificar qué alimento la causa, es posible evitar que suceda en el futuro.
La intolerancia alimentaria, en cambio, muestra sus síntomas cuando ya ha pasado un tiempo desde la ingesta del alimento. Además, es posible que con el tiempo desaparezca o que, con el debido tratamiento, consigamos que el organismo se recupere y pueda asimilar bien esos alimentos.
Consultas de adelgazamiento / pérdida de peso,
acupuntura, dietoterapia (dietas especiales),
nutrición deportiva y en el embarazo.
Jerez
Instituto Médico Siglo 21
Cádiz
Clínica Cádiz
Lebrija
Centro Médico Lebrija
Puerto Real
Clínica Multimédica
Ubrique
Centro Esther Mancilla
¡Envíenos sus ideas, informes de errores y sugerencias! Agradeceremos cualquier comentario e intentamos mejorar.
sugerencias@javierzarzana.es